Se trata de una medida estratégica: Poner en servicio el Boeing 787-9 antes de lo previsto, incluso con una capacidad limitada en Business Class, brinda a Lufthansa la posibilidad de formar y certificar a numerosas tripulaciones de cabina en el nuevo modelo de avión. Este planteamiento permite a la compañía aérea agilizar la renovación de su flota de larga distancia de forma eficiente.
Objetivo: para el final del horario de vuelos de verano 2026, deberían estar en servicio más de 20 Dreamliners equipados con Lufthansa Allegris, la nueva experiencia de viaje. Estos aviones ofrecerán un grado de confort, personalización y diversidad más alto todavía en rutas de larga distancia.
Para finales de 2025, Lufthansa tiene prevista la recepción de hasta nueve unidades más de Boeing 787-9 en su principal Hub de Frankfurt, lo que equivale a una nueva entrega cada dos semanas aproximadamente.