Viajes de negocios más sostenibles: nuevas tecnologías y flotas modernas

Algo más que un simple término de moda: sostenibilidad. Fomentar la sostenibilidad tiene dos objetivos: el compromiso con la eficiencia operativa y una responsabilidad medioambiental a largo plazo. Las compañías aéreas de Lufthansa Group siempre han desempeñado un papel destacado a la hora de adoptar tecnologías más sostenibles. Echemos un vistazo a algunos de los hitos más importantes dentro del proceso de evolución hacia unos viajes de negocios más sostenibles.

El amanecer de la era de los reactores

Aunque, ateniéndonos a los estándares actuales, resulte difícil de imaginar, la introducción del Boeing 707 en la década de 1960 constituyó uno de los primeros pasos hacia unos viajes de negocios más sostenibles. Los nuevos motores acortaron drásticamente los tiempos de viaje y redujeron el consumo de combustible a un nivel realmente asombroso para aquella época.

Adaptación y perfeccionamiento

Lufthansa Group siempre está atento al desarrollo de nuevas tecnologías sostenibles. Dos ejemplos de ello son las inversiones en combustibles sostenibles de aviación (SAF) y otros proyectos piloto, como la tecnología de piel de tiburón, directamente inspirada en la naturaleza para reducir el consumo de combustible de los aviones.

SAF

Las compañías aéreas de Lufthansa Group han invertido constantemente en tecnologías que reducen el consumo de combustible y su impacto medioambiental. En 2011, participaron en uno de los primeros proyectos piloto para producir combustibles sostenibles de aviación (SAF), explorando alternativas al combustible convencional para aviones.

Tecnología de piel de tiburón

En 2019, Lufthansa Technik y BASF cubrieron por completo un Boeing 747-400 de Lufthansa con tecnología ‘sharkskin’, una lámina inspirada en la piel de tiburón, que reduce la resistencia aerodinámica. Lo que, en aquel momento, no fue más que un experimento, hoy es una tecnología con la que se está equipando a un número cada vez mayor de aviones propiedad de diversas compañías aéreas de Lufthansa Group, como Austrian Airlines, Lufthansa, SWISS y Lufthansa Cargo. ¿El resultado? Una contribución a un ahorro cuantificable de combustible en rutas de larga distancia.

Con la vista puesta en el futuro

A día de hoy, las compañías aéreas de Lufthansa Group han comprometido ya inversiones multimillonarias en euros para modernizar sus flotas, optando preferentemente por aviones de bajo consumo como el Airbus A350 y el Boeing 787. Ambos son modelos de última generación, que reducen el consumo de combustible y las emisiones de forma significativa frente a otros modelos de avión más antiguos. También ofrecen un gran potencial en los ámbitos de la innovación y la digitalización.